lunes, julio 27, 2009

Historia de un viejo sin verguenza

Cuando estaba en la universidad acostumbraba estudiar en mi apartamento con un amigo, en las tardes de estudio normalmente nos tomábamos un descanso y nos íbamos a tomar algo en “La finca”, así se llamaba la tienda que quedaba a la vuelta del conjunto cerrado y de hecho era muy cómico porque realmente parecía una finca, quedaba en un callejón con calle destapada, tenía la típica fachada en madera pintada con colores vistosos (rojo, azul, verde), tenían gallinas, había mesa de billar, juego de sapo (o rana)… en fin creo que es lo más cerca que he estado de tener una finca… jeje.

Un día, estábamos mi amigo y yo en “la finca” tomándonos una par de cervecitas bien frías (hummm cerveza), de pronto apreció una pelada de unos 28 años calculo, se sentó al lado y pidió un cigarrillo. Un par de minutos después llegó un señor de unos 50 a 60 años y se sentó frente a nosotros. Pidió una cerveza y comenzó a hablarnos a los tres (mi amigo, la pelada y yo), inició diciendo “está bonita la mona ¿no?” en un tono de viejo verde. Miré a mi amigo con cara de asombro y sólo nos reíamos, la “mona” no decía nada.

Cuando terminamos nuestra cerveza, el señor en cuestión invitó a una ronda para todos… y pues como dice la canción (el parrandero) “yo no soy mal educado, no dejo a nadie iniciado…” aceptamos la cerveza regalada. En medio de la charla, nosotros hablábamos poco por su puesto, pero el tipo no hacía sino tirarle indirectas a la pelada. Sinceramente se me hizo raro pero supuse que era un viejo cansón y punto.

Después de aproximadamente una hora, se fue el señor y en seguida se fue la “mona”. Nosotros nos fuimos para la esquina donde quedaba el puesto de comidas rápidas (si, el mismo donde me salió la mecha de trapeador en la hamburguesa, eso está relatado en lo que no mata engorda?). Mientras esperábamos nuestros perros calientes, empezó un alboroto a mitad de cuadra donde queda un edificio de apartamentos y ahí empezó el rollo.

Resulta que la “mona” estaba borracha y estaba en “la finca” porque había ido a buscar al señor ese… ¿por qué? Porque eran amantes. El alboroto era que la esposa del tipo se enteró de la presencia de la “mona” y empezó a gritarle cosas desde su ventana en el piso 4, mientras tanto el señor montó a la “mona” en un taxi. 10 minutos después, la “mona” en el mismo taxi volvió, pero esta vez la esposa bajó y se agarró con la “mona”, como la “mona” estaba borracha la cogió del cabello y la tiró al piso… nosotros asombrados no creíamos lo que estábamos viendo (por lo menos yo estaba atónito). Cuando por fin lograron separarlas, volvieron a montar a la “mona” al taxi y esta vez no volvió (por lo menos hasta que nos fuimos jejeje). Cuando pensé que todo había terminado, oh sorpresa!!!, llegó el hijo del señor con la intención de pegarle al papá por lo que le hizo a su mamá, tuvo que intervenir el portero del edificio para que la cosa no empeorara.

En conclusión, uno nunca se imagina que uno vaya a estar tan cerca de una cosa de esas, no me siento orgulloso de esto pero que risa que nos dio, parecíamos en cine, sentados en la esquina comiendo perro caliente y viendo el show en primera fila. Lógicamente lo que nos rindió esa tarde de estudio fue poco pero lo que me reí creo que valió la pena el sacrificio.

2 comentarios:

MANUEL dijo...

Nooo parce, aun hoy esta historia me parece super increible, ese apartamento dio para muchas historias, pero esta, esta entre las mejores, negro sabes cual historia tambien puedes contar no se si te acuerdas que una de las primeras veces que sali en cali, estando en el apartamento de colseguros, la señora me dejo con pasador la puerta y aunque yo los llamaba al apartamento desde mi celular no se levantaban y lo unico que los levanto fue cuando comenzaron a dar bala por ahi y ustedes me vieron que yo estaba afuera super asustado,JaJaJa.

maurocastrillon dijo...

Genial esa historia. Nos tirabamos los parciales pero nos reiamos mucho.
-nostalgia_de_viejo>
Cuántas historias quedaron de esa época...
-/nostalgia_de_viejo>